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El tocador
de Lola

 Bienvenida a mi pequeño mundo. En este espacio podrás sumergirte en el maravilloso mundo del maquillaje y descubrir todos los trucos de un maquillador profesional.

Maquillaje para fotos con flash: sin ‘flashback’ ni brillos

Si el flash de las fotos te deja la cara blanquecina o con brillos en las imágenes, no es tu piel, ni el fotógrafo: son las fórmulas y cómo las aplicas. En esta guía sobre maquillaje para fotos con flash te explico qué provoca el “flashback” y cómo evitarlo. Vamos a revisar los ingredientes que más rebotan la luz, cuándo aparece con más frecuencia y qué ajustes hago en piel, base y corrector para que la cámara te favorezca. Te contaré qué polvos usar (y cuáles no), cómo probar la luz antes de disparar y qué retoques exprés funcionan justo antes de la foto. La idea es que entiendas la técnica y la apliques sin complicarte, tanto en tu día a día como en eventos. Entendiendo el efecto flashback del maquillaje Si te preocupa el maquillaje para fotos con flash, el “flashback” es ese velo blanquecino o gris que aparece en la imagen cuando el destello rebota en ciertos ingredientes o en un exceso de producto. No es tu piel: es física y formulación. En sesión y en mis cursos lo explico así: el sensor de la cámara capta una luz dura y frontal; si encuentra partículas muy reflectantes en la superficie (o una zona demasiado clara frente al resto), las “sobreexpone” y el resultado es ese efecto fantasma, sobre todo en la zona de la ojera y el centro del rostro. Ingredientes que provocan el flashback Los más comunes son los filtros minerales de protección solar (dióxido de titanio y óxido de zinc) cuando quedan en superficie; su función es reflejar y dispersar la luz, justo lo contrario de lo que buscamos bajo flash. También la sílice en algunos polvos de acabado tipo HD puede blanquear si aplicas de más o si la fórmula no está bien mezclada con pigmentos. Otros “iluminadores” invisibles, como micas muy claras o perlas ópticas en bases/correctores, elevan el brillo especular y levantan el tono frente a cuello y escote. No digo que estén prohibidos: se trata de cantidad, ubicación y combinación correcta con el resto de la piel. ¿Cuándo es más probable que ocurra el flashback? Lo verás sobre todo de noche o en interiores con poca luz, cuando el flash es directo y cercano. Aumenta si llevas demasiada capa en corrector y polvos en la ojera, si el tono del corrector es demasiado claro respecto al resto, o si sellas con polvos muy finos solo en algunas zonas (el contraste canta en cámara). También aparece cuando aplicas SPF y, encima, productos muy reflectantes sin dejar que el protector asiente bien. En trabajos de invitadas y novias reviso siempre: uniformidad de tono entre rostro y cuello, cantidad real de polvo en zonas críticas y prueba de foto con flash antes de salir. Esos tres pasos evitan el susto. Cómo evitar el efecto flashback en maquillaje La clave no es “matar” todo el brillo, sino controlar qué refleja la luz del flash. Ajusta fórmulas, tonos y cantidades y prueba siempre con una foto antes de salir. Selecciona bases y correctores adecuados SPF con cabeza: si vas a usar flash por la noche, evita acabados muy blanqueantes. Prefiere protectores que se asienten bien (espera 15–20 min) o usa make up con pigmento que neutralice el velo. Si tu piel lo permite, elige filtros no minerales para eventos nocturnos. Acabado y cobertura: busca bases de cobertura media modulable con acabado natural/satin-mate y sin perlas visibles. Las “ultra glow” suelen rebotar luz directa. Tono realista: empata rostro, cuello y escote. Un corrector 1 tono más claro es suficiente; más claro = efecto panda en flash. Textura fina: menos es más en ojera y centro del rostro. Capas finas bien difuminadas reducen el rebote. Test exprés: foto con flash desde 1–2 m en una habitación poco iluminada. Si la ojera “salta”, mezcla una microgota de base con el corrector y reaplica. Ajustes en la aplicación de polvos traslúcidos Fórmula amiga del flash: evita polvos 100% sílice tipo HD en blanco puro. Mejor mezclas con almidones, mica tintada o setting powders ligeramente pigmentados (“tinted”). Técnica: sella a toques con esponja o borla, deposita y retira exceso con brocha suave. El exceso es el culpable del velo. Dónde sellar: centro del rostro, aletas, mentón y contorno inmediato de la ojera (no toda la ojera si es seca). Frente solo si hay brillo. Baking con criterio: si lo haces, que sea suave (30–60 s) y con polvo tintado. Evita horneados largos con polvo blanco. Bruma final: un setting spray ayuda a “fundir” polvo y piel y a bajar el efecto empolvado que canta en cámara. Mini-rutina anti-flashback (2 minutos): difumina base + corrige → sella zonas clave con polvo tintado → retira exceso → bruma → foto de prueba. Si blanquea, añade un velo de polvo del tono en el centro y repite la foto. Productos recomendados para fotos sin flashback Más que “productos milagro”, necesitas fórmulas y acabados que funcionen con flash. Aquí tienes qué buscar (y qué evitar) para que la cámara te favorezca. Bases y correctores sin flashback Etiquetas clave: “long-wear”, “photo friendly/HD”, “natural/satin matte”, “oil-free” en mixtas/grasas. Evita perlas visibles o claims de “glow intenso”. SPF y flash: para eventos nocturnos, mejor sin filtros minerales en la base/corrector o con pigmento suficiente que compense. Tono y subtono: base que iguale rostro-cuello y corrector solo 1 tono más claro. El contraste exagerado canta en foto. Textura fina: coberturas medias modulables. Capas finas difuminadas disminuyen el rebote del flash. Alternativas a los polvos traslúcidos Polvos tintados (matching tone): fijan y corrigen sin dejar velo blanco. Úsalos solo en zona T y contorno inmediato de la ojera. Bruma fijadora: no es polvo, pero “funde” capas y reduce aspecto empolvado que delata el flash. Kit exprés de aplicación: borla/terciopelo para depositar, brocha grande y suelta para retirar exceso y brocha pequeña de difuminado en ojera. Controlan cantidad y evitan el temido velo. Consejos finales para un maquillaje fotogénico Antes de disparar, piensa en luz, contraste y pequeñas correcciones. Un par

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Maquillaje
Lola Celdrán

Maquillaje para fotos con flash: sin ‘flashback’ ni brillos

Si el flash de las fotos te deja la cara blanquecina o con brillos en las imágenes, no es tu piel, ni el fotógrafo: son las fórmulas y cómo las aplicas. En esta guía sobre maquillaje para fotos con flash te explico qué provoca el “flashback” y cómo evitarlo. Vamos a revisar los ingredientes que más rebotan la luz, cuándo aparece con más frecuencia y qué ajustes hago en piel, base y corrector para que la cámara te favorezca. Te contaré qué polvos usar (y cuáles no), cómo probar la luz antes de disparar y qué retoques exprés funcionan justo antes de la foto. La idea es que entiendas la técnica y la apliques sin complicarte, tanto en tu día a día como en eventos. Entendiendo el efecto flashback del maquillaje Si te preocupa el maquillaje para fotos con flash, el “flashback” es ese velo blanquecino o gris que aparece en la imagen cuando el destello rebota en ciertos ingredientes o en un exceso de producto. No es tu piel: es física y formulación. En sesión y en mis cursos lo explico así: el sensor de la cámara capta una luz dura y frontal; si encuentra partículas muy reflectantes en la superficie (o una zona demasiado clara frente al resto), las “sobreexpone” y el resultado es ese efecto fantasma, sobre todo en la zona de la ojera y el centro del rostro. Ingredientes que provocan el flashback Los más comunes son los filtros minerales de protección solar (dióxido de titanio y óxido de zinc) cuando quedan en superficie; su función es reflejar y dispersar la luz, justo lo contrario de lo que buscamos bajo flash. También la sílice en algunos polvos de acabado tipo HD puede blanquear si aplicas de más o si la fórmula no está bien mezclada con pigmentos. Otros “iluminadores” invisibles, como micas muy claras o perlas ópticas en bases/correctores, elevan el brillo especular y levantan el tono frente a cuello y escote. No digo que estén prohibidos: se trata de cantidad, ubicación y combinación correcta con el resto de la piel. ¿Cuándo es más probable que ocurra el flashback? Lo verás sobre todo de noche o en interiores con poca luz, cuando el flash es directo y cercano. Aumenta si llevas demasiada capa en corrector y polvos en la ojera, si el tono del corrector es demasiado claro respecto al resto, o si sellas con polvos muy finos solo en algunas zonas (el contraste canta en cámara). También aparece cuando aplicas SPF y, encima, productos muy reflectantes sin dejar que el protector asiente bien. En trabajos de invitadas y novias reviso siempre: uniformidad de tono entre rostro y cuello, cantidad real de polvo en zonas críticas y prueba de foto con flash antes de salir. Esos tres pasos evitan el susto. Cómo evitar el efecto flashback en maquillaje La clave no es “matar” todo el brillo, sino controlar qué refleja la luz del flash. Ajusta fórmulas, tonos y cantidades y prueba siempre con una foto antes de salir. Selecciona bases y correctores adecuados SPF con cabeza: si vas a usar flash por la noche, evita acabados muy blanqueantes. Prefiere protectores que se asienten bien (espera 15–20 min) o usa make up con pigmento que neutralice el velo. Si tu piel lo permite, elige filtros no minerales para eventos nocturnos. Acabado y cobertura: busca bases de cobertura media modulable con acabado natural/satin-mate y sin perlas visibles. Las “ultra glow” suelen rebotar luz directa. Tono realista: empata rostro, cuello y escote. Un corrector 1 tono más claro es suficiente; más claro = efecto panda en flash. Textura fina: menos es más en ojera y centro del rostro. Capas finas bien difuminadas reducen el rebote. Test exprés: foto con flash desde 1–2 m en una habitación poco iluminada. Si la ojera “salta”, mezcla una microgota de base con el corrector y reaplica. Ajustes en la aplicación de polvos traslúcidos Fórmula amiga del flash: evita polvos 100% sílice tipo HD en blanco puro. Mejor mezclas con almidones, mica tintada o setting powders ligeramente pigmentados (“tinted”). Técnica: sella a toques con esponja o borla, deposita y retira exceso con brocha suave. El exceso es el culpable del velo. Dónde sellar: centro del rostro, aletas, mentón y contorno inmediato de la ojera (no toda la ojera si es seca). Frente solo si hay brillo. Baking con criterio: si lo haces, que sea suave (30–60 s) y con polvo tintado. Evita horneados largos con polvo blanco. Bruma final: un setting spray ayuda a “fundir” polvo y piel y a bajar el efecto empolvado que canta en cámara. Mini-rutina anti-flashback (2 minutos): difumina base + corrige → sella zonas clave con polvo tintado → retira exceso → bruma → foto de prueba. Si blanquea, añade un velo de polvo del tono en el centro y repite la foto. Productos recomendados para fotos sin flashback Más que “productos milagro”, necesitas fórmulas y acabados que funcionen con flash. Aquí tienes qué buscar (y qué evitar) para que la cámara te favorezca. Bases y correctores sin flashback Etiquetas clave: “long-wear”, “photo friendly/HD”, “natural/satin matte”, “oil-free” en mixtas/grasas. Evita perlas visibles o claims de “glow intenso”. SPF y flash: para eventos nocturnos, mejor sin filtros minerales en la base/corrector o con pigmento suficiente que compense. Tono y subtono: base que iguale rostro-cuello y corrector solo 1 tono más claro. El contraste exagerado canta en foto. Textura fina: coberturas medias modulables. Capas finas difuminadas disminuyen el rebote del flash. Alternativas a los polvos traslúcidos Polvos tintados (matching tone): fijan y corrigen sin dejar velo blanco. Úsalos solo en zona T y contorno inmediato de la ojera. Bruma fijadora: no es polvo, pero “funde” capas y reduce aspecto empolvado que delata el flash. Kit exprés de aplicación: borla/terciopelo para depositar, brocha grande y suelta para retirar exceso y brocha pequeña de difuminado en ojera. Controlan cantidad y evitan el temido velo. Consejos finales para un maquillaje fotogénico Antes de disparar, piensa en luz, contraste y pequeñas correcciones. Un par

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Maquillaje
Lola Celdrán

Navidad para maquilladoras: cómo crear y vender tarjetas regalo de automaquillaje

Si esta Navidad quieres algo que de verdad te traiga clientas nuevas —y no depender solo de bodas— prueba las tarjetas regalo de automaquillaje. Es un formato fácil de vender, bonito de regalar y que, además, te ayuda a llenar agenda en enero. Aquí te cuento lo que necesitas: qué poner en la tarjeta, cómo presentarla con tu marca, cómo cobrarla y entregarla sin líos, y las claves para moverla en redes y en cabina. La idea: que convierta y que te deje margen, sin complicarte. La importancia de las tarjetas regalo en tu negocio de maquillaje Las tarjetas regalo de automaquillaje son ese “producto puente” que te da visibilidad en Navidad y te trae clientas que, de otro modo, no te conocerían. Funcionan porque resuelven un problema real (no sé qué regalar) y, a la vez, te posicionan como la profesional a la que acudir cuando llega enero y apetece planificarse mimos y formación. Atraer a nuevos clientes con opciones de regalo Cuando alguien no sabe qué comprar, una tarjeta regalo clara y bonita le salva la vida. Aquí es donde tú entras: Crea packs cerrados (60 min, 90 min, madre e hija, principiantes) para que elegir sea fácil. Añade “extras” que marquen diferencia: mini guía de productos, lista personalizada o descuento para una revisión en 30 días. Ofrece formato digital + físico (PDF al momento y tarjeta impresa para recoger o envío), así no pierdes ventas de último minuto. Resultado: llegan clientas nuevas por recomendación… y te descubren sin tener que invertir en anuncios. Incrementar la fidelidad con experiencias personalizadas La tarjeta es el inicio, no el final: Personaliza el contenido: “look diario en 10 minutos”, piel madura, novias DIY… cuanto más específico, más valor percibido. Incluye un follow-up: email recordatorio/WhatsApp a los 15–30 días con tips y propuesta de siguiente sesión (revisión, organización de neceser, shopping asistido). Piensa en cross-sell suave: set de brochas, lista de básicos o un mini curso online complementario. Así conviertes un regalo puntual en relación a medio plazo (y en ingresos recurrentes). Pasos para crear tus tarjetas regalo de automaquillaje Vamos al grano: una tarjeta que se entienda en 3 segundos, que esté alineada con tu marca y que puedas vender/entregar sin líos 1.Diseño atractivo y funcional Qué incluye (sé concreta): diagnóstico de piel, revisión de neceser, look diario paso a paso, lista personalizada de productos (bajo/medio/alto presupuesto) y guía resumida PDF para casa. Qué no incluye (evita malentendidos): maquillaje para evento, a domicilio, ni productos físicos (salvo que la clienta añada un set). Cómo se usa: compra → recibe email con PDF/código → reserva online (Calendly/WhatsApp) → canje en estudio. Condiciones: caduca en X meses, es transferible (sí/no), 1 uso por tarjeta, cambios con 24–48h. Opciones: 60’ (básico) / 90’ (completo) / Duo madre e hija. Deja el precio visible y redondeado (ej. 69€ / 89€ / 149€). Estrategias de venta: cómo promocionar tus tarjetas regalo La clave es que tus tarjetas se vean todos los días (sin agobiar) y repetir el mensaje: “Regala tiempo, aprendizaje y confianza”. Navidad trae prisa; úsala a tu favor. -> En redes, sencillo y constante. Un reel “unboxing” para enseñar la tarjeta, un carrusel con tus 3 packs (60’, 90’, Dúo) y un post de “última hora” recordando que hay formato digital al momento. En stories, resuelve FAQs (qué incluye, caducidad) y pon un contador de “última semana”. Deja destacados con precios y botón de WhatsApp.Copy idea: “Este año regala confianza delante del espejo. Sesión 1:1 con guía y lista personalizada. Digital al momento o tarjeta física. ¿A quién se la vas a regalar?” -> Creatividades que venden. Un mockup en móvil (la versión digital) y una foto lifestyle del sobre con lazo. Claro, bonito y sin ruido. -> No te quedes solo en Instagram. Publica un Post semanal en Google Business Profile, manda un email a tu lista, pon un QR en el mostrador/estudio y, si procede, un mensaje de difusión por WhatsApp (siempre con “no quiero recibir más”). -> Colabora para llegar más lejos. Microinfluencers locales con comisión 10–15% y código único (1 reel + 3 stories) y packs conjuntos con peluquerías/esteticistas/floristerías. Si hacéis una acción flash de 48 h, captad leads con un formulario y enviad luego un cupón suave (-10%). Dejad condiciones por escrito y medid cada código. Gestión de pedidos y entrega: asegurando una buena experiencia La idea es que la clienta pueda comprar en dos clics y sepa exactamente qué pasa después. Sin misterios. Pago, fácil y rápido.Pon un enlace de Stripe (tarjeta/Apple Pay/Google Pay). Si trabajas mucho local, añade Bizum. Al pagar, que le llegue al momento un email con la tarjeta en PDF, código/caducidad y cómo reservar. Entrega a gusto de cada una.Si es “última hora”, versión digital preciosa con su código/QR. Si quiere algo para entregar, tarjeta física en sobre (puedes añadir nota personalizada). Recogida en el estudio o envío 48/72 h, y listo. Reserva sin líos.Un botón “Reservar ahora” que lleve a tu Calendly o a WhatsApp. Que solo tenga que elegir día y poner el código. Y envía un recordatorio 24 h antes para evitar no-shows. Lo imprescindible (visible).Qué incluye, cómo reservar, caducidad y política de cambios (24–48 h). Con eso, cero dudas… y más compras   Al final, lo más bonito de estas tarjetas no es la venta: es acompañar a alguien a mirarse al espejo con más cariño. Cuando enseñas a otra persona a entender su piel y sus rasgos, le regalas tiempo y confianza, dos cosas que no caducan. Hazlo a tu manera, con calma y con tu estilo. Si esta Navidad te apetece intentarlo, que sea para celebrar lo que ya sabes hacer y lo que puedes compartir. Y si no sabes por donde empezar… En mis mentorías 1:1 para maquilladoras trabajamos, entre otros, este tema. PAra que obtengas claridad y pongas en marcha tu sistema de venta de cursos de automaquillaje. Formato: versión física (10×15 cm) y digital (A6/1080×1350 px). Así cubres compra impulsiva y regalo “última hora”.

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Maquillaje
Lola Celdrán

Piel seca en invierno: cómo preparar la piel para que la base de maquillaje no “parchee”

En invierno, la piel se vuelve más tirante y cualquier textura puede acumular parches. Si sientes que nada se asienta, el problema no es solo la fórmula: es la preparación. Aquí aprenderás cómo elegir y aplicar una base de maquillaje para piel seca para que el acabado quede uniforme, luminoso y cómodo. Te voy a guiar paso a paso: limpieza suave que no reseque, capas finas de hidratación, sellado inteligente sin polvo seco y herramientas que no arrastran producto. También veremos qué ingredientes favorecen la elasticidad, qué texturas funcionan mejor y cómo trabajar por capas para evitar marcas. La idea es simple: mimar la piel primero para que el maquillaje trabaje a tu favor, incluso con frío y calefacción. La importancia de preparar la piel antes del maquillaje Cuando hace frío, la barrera cutánea se resiente y cualquier textura marca. Por eso insisto tanto en la preparación: es el 50% del resultado. Si llegas a la base con la piel deshidratada o con restos de limpiador, el producto se “agarra” mal y aparecen parches. Una buena rutina previa hace que la base de maquillaje para piel seca se asiente uniforme, luzca más luminosa y dure más horas con comodidad. Limpieza: un paso esencial Empiezo siempre por una limpieza suave que no arrastre de más. Por la mañana, un limpiador cremoso o gel sin sulfatos es suficiente; por la noche, me funciona el doble paso (aceite o bálsamo + limpiador acuoso) para retirar restos de protector, suciedad y sebo sin deslipidar. Agua tibia, nunca caliente, y nada de frotar fuerte: masajea 45–60 segundos y retira con toalla de microfibra, a toques. Este detalle evita enrojecer y no “levanta” pieles. Si tras secar notas tirantez, el limpiador es demasiado astringente. Prefiero fórmulas con glicerina y pH respetuoso. ¿Objetivo? Que la superficie quede limpia y flexible para que el tratamiento posterior penetre y el maquillaje no se agarre a zonas secas. Hidratación: el secreto para evitar el parcheo La clave está en capas finas. Primero, una bruma o esencia acuosa para aportar agua. Después, un sérum con humectantes (glicerina, ácido hialurónico, pantenol) que “atraen” hidratación. Encima, una crema con ceramidas o escualano que selle sin dejar película pesada. En zonas conflictivas (alas de la nariz, comisuras), aplico una capa extra y dejo reposar 2–3 minutos antes del primer. Si tu piel es muy seca, un primer hidratante con niacinamida o aceites ligeros ayuda a suavizar textura. Evita fórmulas con alcoholes desecantes y polvos antes de tiempo: resecan y favorecen el parcheo. Con esta secuencia, la piel queda elástica y el maquillaje se desliza sin marcar. Elegir la base de maquillaje adecuada para piel seca En invierno, una buena fórmula marca la diferencia. Busca una base de maquillaje para piel seca con acabado luminoso o satinado, cobertura ligera–media y sin alcoholes desecantes en los primeros puestos del INCI. Evita las “ultra mate” de larga duración si notas tirantez: suelen fijar la deshidratación y marcan pielecitas. Prioriza fórmulas que hidraten mientras igualan el tono; el resultado será más elástico y uniforme durante horas. Ingredientes que no pueden faltar Humectantes: glicerina, ácido hialurónico, pantenol. Atraen agua y rellenan ópticamente la superficie. Reparadores de barrera: ceramidas, colesterol, ácidos grasos. Ayudan a que no “se beba” la base. Emolientes ligeros: escualano, aceites no comedogénicos (jojoba, marula). Suavizan textura sin sentir grasa. Calmantes/antioxidantes: niacinamida, vitamina E, alantoína. Reducen rojeces y protegen del estrés del frío. Evita en exceso: alcohol denat. alto en el INCI, fragancias intensas y polvos absorbentes en gran proporción. Texturas recomendadas para una aplicación perfecta Fluidas cremosas o “serum foundation”: se funden fácil y no marcan líneas. BB/CC con tratamiento: ideales si prefieres efecto “piel real” y comodidad diaria. Crema en tubo o cushion hidratante: aportan jugosidad y permiten retoques sin parchear. Evita en piel seca: polvo compacto como base única o sticks muy secos (salvo fórmulas cremosas). Consejo rápido: si te gusta una base que se te queda corta de hidratación, mezcla una gota de tu crema o de escualano en la mano antes de aplicarla. Gana flexibilidad sin perder cobertura. Técnicas de aplicación para un acabado impecable En piel seca, la regla es clara: mínima fricción, presión suave y capas finas. Deja 45–60 segundos entre capas para que cada producto se asiente. Así evitas que la base de maquillaje para piel seca “levante” las zonas deshidratadas y logras un acabado elástico y uniforme. Utilizando herramientas adecuadas Esponja humedecida (bien escurrida): difumina sin arrastrar y “empuja” la base en la piel. Ideal para un acabado jugoso. Brocha kabuki densa (a toques): perfecta si quieres cubrir rápido sin marcar pielecitas. Evita movimientos de barrido. Brocha lengua de gato pequeña: para depositar producto en alas de la nariz, comisuras y zonas con rojez sin sobrecargar. Tip: si notas “arrastre”, rocía la herramienta con una bruma hidratante antes de seguir. Aplicación en capas para mayor cobertura Prepara y espera: tras la hidratación/primer, espera 2–3 minutos. La piel debe sentirse elástica, no pegajosa. Capa 1 (uniformar): coloca una pequeña cantidad de base de maquillaje en el centro del rostro y difumina hacia fuera con esponja/brocha a toques. Capa 2 (solo donde haga falta): añade producto puntualmente en mejillas, mentón o lateral de la nariz. Evita “empujar” sobre pieles. Sellado inteligente: si necesitas fijar, usa spray fijador. Polvo suelto microfino solo en ojeras y aletas de la nariz, con borla y presión mínima. Recupera jugosidad: termina con una bruma hidratante y presiona con esponja limpia para integrar todo. Plan B anti-parches: mezcla una gota de crema o escualano con la base en la mano. Aporta flexibilidad sin perder cobertura. Consejos adicionales para cuidar la piel seca en invierno Además de la técnica y la elección de producto, el entorno y tus hábitos pesan mucho en cómo se asienta una base de maquillaje para piel seca. En invierno la calefacción, el viento y las duchas calientes aceleran la deshidratación y favorecen el “parcheo”. Mi enfoque es preventivo: rutina suave, capas finas y constancia. Así, cuando vas a maquillar, la piel ya

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